martes, 9 de octubre de 2012

Vegas: mafiosos contra cowboys


Tras la cancelación de No Ordinary Family, Vegas supone el retorno del gran Michael Chiklis aka Vic Mackey al mundo de la televisión en el papel protagonista de Vincent Savino, un mafioso de Chicago que llega a Las Vegas para poner orden. En la otra esquina del cuadrilátero tenemos a Dennis Quaid como Ralph Lamb, un ranchero reclutado por el alcalde para ejercer de sheriff y limpiar la ciudad. El ring también es importante en sí mismo pues no se trata de la ciudad que conocemos sino una representación, imagino que bastante fiel, de lo que era Las Vegas en 1960. Hasta el momento, dos episodios, 1960 no se diferencia mucho de 2010 más allá de la inútil lucha por evitar que la ciudad se coma el campo y los ranchos.
A diferencia de otras series, los dos episodios que he visto no me bastan para emitir un juicio categórico sobre esta producción aunque así, a primera vista, es interesante, entretenida y no te hace sentir estúpido. Entre los secundarios tenemos a Carrie-Anne Moss aka Trinity y al padre de la defenestrada Terra Nova pero sin duda, la estrella del show, muy a pesar de guionistas, directores o Dennis Quaid es Chiklis. El problema de tener una única estrella es que difícilmente va a ser capaz de cargarse toda la serie sobre los hombros para llevarla hasta las puertas del éxito.
Personalmente, tengo un interés muy subjetivo en esa época concreta de la historia de los USA y eso ya me tiene convencido para verla, pero me temo que a Vegas le va a faltar una pizca extra de varios ingredientes, sobretodo tramas y desarrollo de personajes, para llegar a alcanzar las cotas de calidad a las que aspira. Veremos si con el transcurso de los episodios, Vegas es capaz de crecer o si por el contrario se queda agarrada a lo establecido en estos dos primeros episodios.

lunes, 8 de octubre de 2012

La publicidad podría ser así

Adiós a los cascos con cuernos

Hace poco llegó a las librerías especializadas el último tomo de Northlanders, la serie de Vertigo creada por Brian Wood sobre vikingos. Cuando digo último lo digo de verdad, el tomo llamado La Trilogía Islandesa es y será el tomo final de esta serie que no ha disfrutado de los laureles que merecía. Northlanders no ha llegado a convertirse en la gran serie que vaticinaba sus primeros números pero siempre ha mantenido un nivel de calidad bastante elevado basada en la fidelidad histórica, personajes potentes y complejos y, por supuesto, vikingos. Como con los ninjas, si añades vikingos a casi cualquier cosa, siempre mejora.
La Trilogía Islandesa explica la historia de la colonización de esa isla helada por parte de los vikingos que escapan de la unificación de Noruega. Brian Wood cubre una franja de unos 400 años dando todo el protagonismo a un clan ficticio que lucha por imponerse en la isla del hielo.
Mi gran decepción personal y subjetiva con esta serie es que Wood decidiera construir una serie de relatos separados entre sí en vez de unificar todas las ideas, personajes y hechos históricos en una única y gran historia. Obviamente, no habría sido posible contar las variopintas historias que Wood ha narrado en los 50 números de esta serie pero la posibilidad de seguir a un clan o una población vikinga a través de los siglos me resulta mucho más atractiva que la desconectada suma de relatos interesantes pero inconexos que ha acabado siendo Northlanders.
El rasgo más significativo de esta serie es la fidelidad histórica y todo aquel que se sienta mínimamente interesado por el extraño y frío mundo de los vikingos debe leer Northlanders. Aprender es bonito.

jueves, 4 de octubre de 2012

Los catalizadores del cambio

Ayer acabé de leer la serie de Transmetropolitan y, como ya comenté por aquí, se trata de una serie muy interesante. Los dos o tres últimos volúmenes son especialmente atractivos por lo actual de su argumento. Tras haber pasado su mirada por varias áreas de la sociedad humana, Warren Ellis se centra en la figura del Presidente de los USA. En este futuro descalabrado, el Presidente es un personaje vil y asqueroso cómo pocos pero sus actividades como presidente no lo sitúan tan lejos de otros presidentes por todo el mundo, y concretamente del nuestro, el Sr. Rajoy.
Spider Jerusalem tomo como cruzada personal, destruir la presidencia y echar al presidente corrupto del gobierno. Su arma es, por supuesto, el periodismo gonzo. A través del periodismo, Spider hace en realidad de policía de los poderosos; se dedica a reunir pruebas y a exponerlas en periódicos o páginas web. La avalancha de información contrastada hace que la gente se alce contra el poder que les oprime y exprime.
En nuestro mundo y país, la esperanza de que la prensa: dividida, corporativizada y amiguista sea el catalizador del cambio que tantísima gente está deseando resulta una esperanza subatómica. Entonces, ¿qué queda? ¿Qué elemento podría iniciar el desahucio de los corruptos, avariciosos y mentirosos filibusteros que ostentan el poder hoy en día? ¿Qué tiene que suceder para que empecemos a educar a nuestros descendientes para que sean mejores que nosotros? Yo no lo sé pero me gustaría descubrirlo algún día.
Entretanto, os recomiendo leer Transmetropolitan y deseo que vosotros también lo recomendéis a otros. Nunca se sabe...

miércoles, 3 de octubre de 2012

La Chispa de la Vida o exageraciones de una sociedad enferma

Álex de la Iglesia es uno de mis directores españoles favoritos gracias a películas como Acción Mutante, El Día de la Bestia y 800 Balas. La Chispa de la Vida, protagonizada por José Mota y Salma Hayek, es la última película que ha dirigido aunque ya está con las manos en otra masa. El rasgo por el que más aprecio a este horondo y genial cineasta es su dedicación a hacer sus propias películas. Cierto es que de vez en cuando le ha dado por probar cosas distintas, como hizo en los Crímenes de Oxford, pero aparentemente siempre sigue el camino que dictan sus pies; igual que Wes Anderson, por cierto.
La Chispa de la Vida cuenta la historia de un publicista en paro que en su día disfrutó de los laureles del éxito gracias a la campaña de Coca-Cola homónima pero que hoy en día vive al borde de la quiebra y la desesperación. Cuando su último intento de conseguir trabajo sale mal, Roberto visita el hotel donde pasó la luna de miel con su esposa, Luisa. Por desgracia el hotel ya no existe pues han encontrado las ruinas de un anfiteatro romano y Roberto tiene la mala suerte de caer y clavarse un hierro en la cabeza. Pronto, una marabunta de prensa, médicos, bomberos, políticos y curiosos se reúne alrededor de Roberto, que no puede ser trasladado al hospital por la gravedad de la herida.
De la Iglesia utiliza el recurso de la exageración mostrar varias facetas de ésta decadente sociedad nuestra, donde el morbo, la fama y el egoísmo encuentran el caldo de cultivo perfecto para crecer sin límite ni control. Técnicamente, la película es más que correcta y tiene un buen guión. Como muchas otras películas de De la Iglesia, no es una comedia al uso aunque está plagada de momentos cómicos, negros como el azabache la mayoría de ellos. Para mí, la mayor sorpresa del film es la interpretación de José Mota, con el que disfruto bastante en sus gags y sketches pero que en esta película cumple con nota en en otros aspectos más dramáticos y sutiles.
A pesar de todos los puntos positivos, a La Chispa de la Vida le falta esa pizca de genialidad y brillantez que tienen otras de sus películas y que tan difícil es de definir o encontrar. Esta película no es otra obra maestra que añadir a la filmografía de nuestro querido director vasco pero sin duda se trata de una buena e interesante película que española que deja en ridículo a muchas de las películas yanquis con las que nos bombardean semana tras semana.

martes, 2 de octubre de 2012

Moonrise Kingdom o el sueño de una escapada


Wes Anderson es uno de esos directores que ha decidido no subirse al carro de las grandes producciones hollywoodienses para seguir haciendo exactamente las películas que quiere hacer. Sus films tienen siempre ese toque casi ceremonial que atestigua la presencia de verdadero amor por el cine.
Moonrise Kingdom cuenta la historia de un niño y una niña que deciden escapar juntos así como la de los adultos que intentan encontrarles. Por supuesto, como sucede con las buenas películas, el resumen no cuenta nada en realidad así que luego dejaré el trailer. El verdadero meollo de la película está en una realización muy personal y en unos actores sutiles e interesantes. Bruce Willis, Edward Norton, Bill Murray y el resto de actores "estrella" brillan como no pueden hacerlo en los blockbusters yanquis pero las estrellas supernova de la película son Jared Gilman y Kara Hayward. Ambos interpretan a los niños protagonistas con una calma maravillosa, con un punto adulto en sus conversaciones y una energía que sin duda llega al espectador.
Después de ver miles de películas sin identidad, industrializadas en todos sus procesos, se agradece profundamente sentir la visión particular de un director que no sigue lo patrones establecidos sino que se apoya en aquellas herramientas concretas que le sirven para esta película en concreto: ese narrador extraño que augura el desastre, la fotografía brumosa y desaturada, el ritmo, la ambigüedad...
Por otro lado, Moonrise Kingdom no cae en la trampa de la inaccesibilidad ni resulta pretenciosa en ningún momento. La película se disfruta sin aburrirse ni enfadarse, no quiere ser una obra de arte sino entretenimiento del bueno, del que te hace pensar y que, de vez en cuando, te pone de puntillas en la cuerda floja esperando que Anderson no sea capaz de enseñarte según qué cosas.
¿Podéis imaginar que sucedera si absolutamente todas las películas: adaptaciones, secuelas, pelis de acción o comedias románticas si hicieran con este cariño y personalidad? Sería tan bonito...

lunes, 1 de octubre de 2012

Revolution o rellenando el molde

Revolution apareció rodeada de una gran expectación gracias al equipo creativo: JJ Abrams (Lost, Star Trek), Jon Favreau (Iron Man) y Kipke (Supernatural). Semejante constelación de estrellas tenía que acabar en una serie de altas audiencias o eso se decían todos. Hasta la fecha se han estrenado dos episodios y creo que no les ha ido mal pero aún es pronto para decir si tendrá éxito o no.
Por mi parte, considero que estos dos episodios son material suficiente para empezar a comentar, así que a eso vamos. Revolution gira alrededor de un evento fantástico e inexplicable: la electricidad deja de funcionar. Quince años después del fin del mundo tal y como lo conocemos, se han establecido milicias y "nuevos estados" por todo Estados Unidos mientras que la gente sencilla ha vuelto al campo para poder sobrevivir. Es un panorama post-apocalíptico relativamente conocido pero con cierto potencial. En el centro de este nuevo mundo tenemos a una familia estrechamente relacionada con el suceso inexplicable y el arranque de la serie se centra en el rescate de uno de los miembros de la familia que ha sido secuestrado por una milicia.
Revolution usa, como tantas otras series, el molde generado a partir del éxito de Lost pero no añade ningún ingrediente innovador ni original. Tenemos el misterio central y las tramas que desarrollan ese misterio, también tenemos a un grupo de protagonistas conectados entre ellos que incluyen una chica guapa, el friki inteligente, el tio duro, el interés romántico... Lo típico, vamos.
Evidentemente, no soy muy optimista en cuanto a lo que esta serie pueda aportar más allá de un entretenimiento bien realizado pero, aunque poco plausible, la posibilidad de sorpresa está ahí. De momento, Revolution tiene los ingredientes para ser una serie de televisión entretenida y poco más. Lo mejor de la serie en estos dos episodios es la imponente presencia de Giancarlo Espósito de Breaking Bad, y por ende, su personaje, mano derecha del villano principal.