viernes, 20 de abril de 2012

Game of Thrones S02E03: What is dead may never die

Por cuestiones de gran importancia que no debería tardar en contaros, he visto este tercer episodio con cierto retraso y tarde llega el comentario. Por fortuna, el capítulo es fiel a su cita con la calidad, la acción y la intriga.
Como hace ya un tiempo que leí las novelas, mis recuerdos aparecen nublados y viendo el episodio me encuentro en el borde del sofá esperando ciertas escenas claves. Supongo que el resto de lectores saben a lo que me refiero.
En desembarco del rey, tenemos a dos protagonistas: Sansa y Tyrion. Sansa se encuentra en una situación peliaguda como mínimo y la escena en la mesa muestra las amarguras que tiene que pasar. Es una prisionera que tiene que comportarse como una dama encantada. La escena entre Shae y Sansa es un poco rara pero consigue juntar a los dos personajes y en el futuro, eso podría dar sus frutos. Por otro lado, la jugarreta de Tyrion es sencilla pero brillante y forma parte del manual básica del contraespionaje. Tan interesantes como el truco mismo, son las reacciones de Varys y Meñique: el eunuco parece haber disfrutado con todo el tinglado y no duda en felicitar a Tyrion por su maestría mientras que Meñique se enfada hasta que vislumbra otra nueva oportunidad.
Más allá del muro hacemos una visita de cortesía con motivo del final del último episodio dónde Jon descubre por enésima vez que formar parte de la Guardia de la Noche está plagado de malos momentos. Me hubiera gustado ver a Fantasma pero todos los días no son domingo.
A cambio tenemos ocasión de ver a Verano, el lobo de Bran, que sigue soñando que se mete bajo su piel. Es una lástima que Luwin, siendo tan sabio, no pueda ayudar a Bran con sus sueños, ¿lo hará Osha?
En las Islas del Hierro, descubrimos el plan de Balon Greyjoy que, como si fuera un pirata, se dispone a atacar a los Stark porque no pueden defenderse. Vergonzoso cobarde. Es un placer ver a Theon decírselo a la cara aunque en general, a todos nos habría gustado más ver atravesar a su padre con una espada y recuperar la corona de las Islas del Hierro para ayudar a Robb. Por desgracia, los lazos familiares atan fuerte y de cerca y Theon vuelve a ser un Greyjoy. Esperaba que el ritual en la playa incluyera el ahogamiento, podría haber sido una escena poderosa pero ni siquiera conseguimos un buen vistazo a Pelo Mojado. Supongo que hay que hacerse a la idea que muchos detalles de las novelas no van a aparecer en la serie, no hay tiempo para todo.
En algún lugar indefinido, nos encontramos con el Rey Renly y sus caballeros del verano. Allí nos introducen a la gran Brienne de Tarth, cuya actriz clava este querido personaje. Estoy deseando ver lo que el futuro le depara. La nueva reina de Renly también es digna de aplauso y la escena marital que los dos protagonizan es genial, está claro que esa chica sabe jugar al juego de tronos.
Para acabar, tenemos a Arya que aprende una valiosa lección de Yoren justo antes de que este sea asesinado por los soldados Lannister. Que rabia da cuando estás gritando a la tele "¡Huid! ¡Esconderos! ¡Corred!" y los personajes no te hacen ni caso, ¿eh? En fin, Arya y Gendry son prisioneros pero gracias a la astucia de Arya, de momento parece que no están en peligro.
¡Lo mejor de ver un episodio un poco tarde es que luego no hay que esperarse tanto para ver el siguiente!

viernes, 13 de abril de 2012

La tendencia ascendente de Justified

Anteayer disfruté del último episodio de la tercera temporada de Justified y no puedo dejar de recomendar esta fantástica serie. En su primera temporada, Justified luchó por encontrar su voz pero a partir de la segunda y en esta tercera, la calidad de la serie se ha disparado. Guionistas y directores tienen cogida la medida a los personajes y son capaces de planear un espectacular trenzado argumental para todo el conjunto de la temporada. Mi instinto me dice que Justified puede ser la próxima The Shield, aquella serie que empieza bien y que acaba siendo realmente grande. Otro punto en común es su carismático protagonista pues si Vic Mackey molaba, Raylan Givens no se queda ni un centímetro detrás. El mérito de tan poderoso personaje no recae sólo en los guionistas que escriben sus diálogos sino en el gran repertorio emocional que tiene Timothy Oliphant, un crack, vamos. En fin, sin más alabanzas me despido por hoy pero no olviden echarle un ojo a esta serie y si aparecen las dudas, dejad que la segunda y tercera temporada se encarguen de ellas para siempre.

miércoles, 11 de abril de 2012

Game of Thrones S02E02: The Night Lands

Ya tenemos el segundo episodio de la segunda temporada en nuestras mesas y como no podía se de otra manera, la calidad sigue alta. En los créditos descubrimos una nueva localización: Pyke, el hogar de la casa Greyjoy.
El capítulo abre con Arya, los futuros hombres de la Guardia de la Noche y los Capas Doradas que buscan a Gendry. Esta escena tiene el honor de presentar a 5 personajes nuevos: los tres prisioneros del carromato cuyos nombres deconocemos a excepción de Jaquen H'qar (me encanta su manera de hablar) y a Lommy y Hot Pie, dos jovencitos camino del muro. Por si eso fuera poco, también contiene un gran momento de Yoren y la conexión Arya-Gendry que tan bien funciona.
En King's Landing, Tyrion empieza a sentir el calor de la ciudad cuando encuentra aVarys conversando con Shae. Así, obtenemos el primero de muchos combates verbales entre Tyrion y el resto de carroñeros en la capital del reino. Estoy seguro que Tyrion ha ganado aún más fans cuando es el único que da crédito a las palabras del Lord Comander durante el consejo.
Inmediatamente viajamos más allá del muro para  contemplar en toda su gloria a un enorme Fantasma. Creo que ver a los huargos va a ser un enorme placer esta temporada y por poner pegas, pediría más brillo rojo en los ojos del huargo blanco. El pobre Sam, que todavía no ha comprendido como funciona el mundo, pide a Jon ayuda para rescatar a la pobre Gilly. Por fortuna, Jon muestra cierto sentido común, el chico está aprendiendo.
Del frío, al calor. En la corta y única escena de Daenerys en el episodio descubrimos que Rakharo ha muerto y que Dany está muy enfadada. Supongo que en algún momento había que contar la muerte del jinete; por suerte, el potente diálogo en dothraki salva la escena.
Por fín, llegamos a Pyke y conseguimos una estupenda vista del castillo construido sobre acantilados, con el mar batiendo por debajo. Theon es el encargado de presentarnos ligeramente el nuevo escenario en otra escena de sexo, que se van a convertir en la especialidad del actor a este ritmo.
Mediante transición de sexo, volvemos a la capital del reino. La escena que sigue empieza muy bien, ilustrando sutilmente la perversiones de los poderosos y añadiendo el punchline final con el beso de la puta al noble. Luego, el diálogo entre Meñique y Roz me ha parecido un poco innecesario. ¿Qué consigue? ¿Mostrar que Meñique puede ser tan cruel e hijoputa como los demás? Eso ya lo sabíamos.
Todavía en la capital, Tyrion despide alegremente a Janos Slynt en un magnífico movimiento de ajedrez: no sólo se deshace de alguien que podría traicionarlo sin pensarlo dos veces, sino que lo castiga por el asesinato del bebé y acaba por poner a alguien de su total confianza en su lugar. Jaquemate.
Tras un breve momento en el camino al muro donde Gendry confiesa conocer el secreto de Arry/Arya, volvemos a Pyke donde Theon no recibe la bienvenida que esperaba pero que intenta sacar lo máximo posible al meter mano a una extraña mujer por el camino al castillo. Menudo calentón lleva Theon, ¡no para! En la misma onda, su padre tampoco lo recibe como esperaba y tras ser humillado una vez, descubrimos que la extraña mujer es su hermana y que, a diferencia de él, tiene el apoyo de su padre. ¡Ouch! La familia Greyjoy de las Islas del Hierro queda muy retratada y resulta tan interesante como en los libros. Tengo muchas ganas de ver más de ellos en los siguientes episodios. ¡What's dead may never die!
Otro personaje muy interesante es Sir Davos Seaworth, que en la siguiente escena vemos convenciendo a un encantador Shalador para que luche por Stannis. Admito que hay algo que me tiene un poco preocupado: ¿habrá tiempo suficiente para mostrar todos los ángulos de los nuevos personajes como Davos, Yara o Balon Greyjoy? Veremos. De momento, aprendemos que es un hombre sin fe pero con un inquebrantable lealtad hacia Stannis que al parecer cambió su vida.
En el diálogo entre Cersei y Tyrion, tan delicioso como cabria esperar, descubrimos que fue el propio Joffrey quien, ganándo más y más puntos en la competeción por el personaje más odiado de la historia de la televisión, ordenó la muerte de los bastardos de su padre. Por supuesto, Cersei no puede quedarse en silencio tras la cuchillada de su hermano y con mucha destreza, se la devuelve recordándole que él mató a su madre.
En cuanto vi la sala del trono de Rocadragón, recé para un plano cenital de la mesa. Sinceramente no me esperaba conseguirlo gracias al revolcón de Stannis con Melisandre. La sacerdotisa resulta muy inquietante gracias a su interpretación pero necesitamos un poco más de información para empezar a comprenderla de verdad. Aprendemos que Stannis tampoco tiene demasiada fe pero su rígido código moral le empuja a conseguir el reino y la sacerdotisa parece esconder las claves para conseguirlo. Primer paso: un hijo.
De vuelta en la casa de Craster, Jon Snow descubre qué hace Craster con los bebés barones: ofrecerlos a los White Walkers, nada más y nada menos. Por fín, tras la primera escena del primer episodio de la primera temporada, tenemos ocasión de echar un rápido vistazo a los monstruos sobrenaturales que demasiado pocos temen en Westeros y parece que, como buenos monstruos que son, les gustan los bebés.
El episodio acaba con un buen golpe de Craster a Jon y hasta la semana que viene. A pesar del gran volumen de nueva información que los espectadores tienen que absorver en esta temporada, me da la sensación que las piezas se están moviendo más rápido por el tablero con unas presentaciones más integradas en las tramas y con poca exposición. Para mí, que ya he leído las novelas (menos la última, Gilgamesh poneros las pilas o lo tendré que leer en inglés) es un placer que eso sea así pero los espectadores no lectores, igual tengan problemas en seguir los pasos de los personajes nuevos. La buena noticia es que la información llegará y para cuando acabe la temporada, el conjunto mostrará un tapiz increíblemente bien trenzado que estará pidiendo a gritos un segundo visionado.

viernes, 6 de abril de 2012

Omni-visibilis o la fantasía alternativa


Omni-visibilis es un cómic de Lewis Trondheim (que apareció recientemente por aquí) y Matthieu Bonhomme editado por Norma Editorial en su colección Nómadas. Esta colección agrupa los cómics más alejados del mainstream de todo el catálogo de Norma, cómics que cosechan premios y buenas críticas pero que no venden como los superhéroes. Generalmente, los temas que tratan este tipo de cómics podrían clasificarse dentro del amplio género que es el drama pero a veces surge un cómic como Omni-visibilis, con un punto de partida y trama claramente fantástica pero con una narrativa y tratamiento muy distinto a lo que haría un cómic claramente comercial.
El protagonista se llama Hervé, un tipo obsesionado con la higiene, lleno de ascos y vergüenzas. Una mañana se levanta y descubre que todos los seres humanos del mundo ven, oyen y sienten todo lo que él ve, oye y siente. Su vida enseguida da un giro caótico mientras todo el mundo se interesa por él para protegerle, para utilizarle o cosas peores.
Como decía, la exploración de esta premisa no va por los derroteros más previsibles sino que Trondheim imagina los acontecimientos y reacciones más mundanos pero no vanales consiguiendo un efecto díficil de encontrar en otros cómics. Aquí no hay explosiones o intrigas globales sino un tipo que mea con los ojos cerrados para que todo el mundo no le vea el pene.
Las historias que, como ésta, exploran un hecho extraordinario desde la perspectiva más realista y mundana me entusiasman desde hace mucho tiempo y aunque, en general, tiendo a absorver más ficción mainstream que alternativa, Omni-visibilis ha sido una lectura sorprendente y placentera. La pega "positiva" que suelo plantear en estos casos es la de siempre: siendo así de interesante, podría ser más largo.

martes, 3 de abril de 2012

Game of Thrones S02E01: The North Remembers

Los aficionados a la televisión de calidad están de enhorabuena pues la segunda temporada de Game of Thrones ya está aquí. La espera ha sido larga pero ha valido la pena. Ahora, una vez más, empieza la extraña e inevitable danza de disfrute y espera. Ayer por la noche tuvimos la primera dosis de disfrute y esperaremos hasta el lunes que viene para la siguiente.
El primer episodio de la segunda temporada de Game of Thrones es un capítulo de situación con pocos acontecimientos significativos pero con que se encarga de situar todas las piezas importantes en un tablero que no para de crecer. Al acabar el episodio lamenté esa falta de eventos pero enseguida comprendí que, ante la complejidad intrínseca de esta serie y la aparición de nuevos personajes y localizaciones (con todo lo que eso implica), la función de presentación de este capítulo era fundamental. Lo realmente glorioso es que a pesar de ser un capítulo introductorio con una gran cantidad de puntos por aclarar, sigue teniendo momentos intensos y grandes diálogos. Sin más, vamos al ajo.
El capítulo empieza  con un combate brutal entre Perro y un caballero anónimo y de corta esperanza vital para que, más pronto que tarde, quede claro que GoT sigue siendo GoT y que las apuestas están por las nubes. Enseguida aprendemos que Joffrey, todavía muy cabrón, está celebrando su día del nombre (el cumpleaños) con combates a muerte. Por si no fuera suficiente, ante la aparición de caballero borracho decide condimentar la festividad con una ejecución por ahogamiento en vino. Sólo la dulce Sansa, personaje trágico donde los haya, consigue salvar la vida del caballero gracias a la sutil e inesperada ayuda de Perro. Todavía vestido con armadura y con sus séquito de bárbaros tras él, aparece en escena el gran Tyrion Lannister. Esas sutilezas con las que Tyrion pretende amedrentar a Joffrey y que no se mencionan sino muestran, valen 10 puntos de los gordos. Al igual que ha irrumpido en la fiesta de Joffrey, lo hace en el Consejo y la reacción de Cersei, "¡Todos fuera!", es perfecta. Por suerte, los intercambios de cuchilladas entre los hermanos Lannister va a ser una constante durante un tiempo y eso implica "winning" para nosotros los espectadores.
En Invernalia, Bran tiene que aguantar las quejas de sus súbditos en una escena que no aporta mucho pues ya sabíamos de la anterior temporada que la parte burocrática no es de su gusto. Supongo que había que establecer cual es su situación en esta temporada. Mucho más interesante es el sueño donde Bran habita el cuerpo de su huargo que se asoma a beber en el estanque donde, en la escena siguiente, será él quien se asome. Allí junto al estanque, Osha anuncia que, a pesar de las habladurías, el cometa rojo sólo puede significar una cosa: dragones.
Bajo el mismo cometa pero muy muy lejos, el khalasar de Daenerys se muere de hambre y sed mientras recorren el terrible Desierto Rojo. Aunque el presupuesto limitado de la serie no nos permita disfrutar de impresionantes planos con los tres dragones haciendo cabriolas, el dragoncillo que nos muestran está genial y transmite muy bien la fragilidad de los pequeños retoños de dragón. Dany, por supuesto, no va a dejar que le roben sus ladrones así que manda a sus jinetes más fieles a explorar. Me ha extrañado un poco ese momento íntimo de Dany con Rakharo, justo después de otro momento íntimo con Jorah. En fin, Dany no tenía mucho que hacer en este episodio así que, además de establecer su precaria posición, le han dado unas líneas de diálogo donde mostrar las reforzadas lealtades de sus seguidores.
Usando de nuevo el cometa como vínculo entre las diferentes partes de la trama, "The North Remembers" nos lleva más allá del Muro junto a la Guardia Negra. Tras reencontrarnos con Sam, Jon, el Lord Comandante y otros guardias, nos presentan a un nuevo personaje, tan cruel y vicioso como el que más: Craster, que se casa con sus hijas para engendrar algunas más. Primer episodio de la temporada = nueva relación incestuosa. ¡Suma y sigue! El Sr. Cosmo vuelve a estar inmenso como Lord Comandante.
Por fin, llegamos a la nueva localización que los fantásticos créditos han presentado: Dragonstone. Por desgracia, ni los créditos ni la secuencia consiguen transmitir al espectador la grandiosidad de la fortaleza que tan meridiana quedaba en las novelas. Dragonstone es una fortaleza con forma de dragón, repleta de esculturas y formas draconianas por doquier. En fin, no se puede tener todo. De hecho, esta secuencia es una de las más turbias por la gran cantidad de elementos desconocidos que la pueblan y que pueden confundir al espectador que no haya leído las novelas. En la playa, Stannis (hermano de Robert y Renly Baratheon), Melissandre (sacerdotisa de una religión monoteista) y algunos súbditos del primero, contemplan como las esculturas de los 7 dioses arden junto al mar. Sólo el maestre de Stannis se enfrenta a Melissandre y ya vemos como acaba. Todo este juego religioso puede ser la gota proverbial en un conjunto tan masificado como GoT pero imagino que ampliarán este asunto en capítuos posteriores. Ya dentro de la fortaleza, nos presentan a Stannis mediante la corrección de algunos detalles en una declaración que le señala como legítimo heredero de Robert. Esta secuencia es sensacional y el final, donde Melisandre bebe de la copa envenenada con total tranquilidad es la guinda.
El siguiente momento estelar está protagonizado por Viento Gris, el lobo de Robb que, tras unas cuchilladas dialécticas entre éste y Jaime, se ocupa de meter el miedo en el cuerpo del Lannister. La falta de huargos durante la primera temporada fue una de las pocas quejas de los aficionados así que la presencia y gruñidos de Viento Gris en este primer episodio es una buena señal. El huardo está  claramente realizado en CGI pero, en mi humilde opinión, da el pego. Además del nivel de molonismo de los huargos, también aprendemos que Robb pretende conseguir la ayuda de los Greyjoy gracias a Theon y de Renly gracias a Catelyn. La estrategia de Robb queda perfilada pero qué pasa con la de sus enemigos? La falta de barcos a la que alude Davos, el caballero súbdito de Stannis, en la secuencia anterior no es respondida y en este episodio tampoco nos enteraremos de los planes de Tywin... Todo llegará, espero.
De vuelta en King's Landing, nos enteramos de que, a pesar de los avisos de su padre en la temporada anterior, Tyrion se ha traído a Shae consigo. Luego, en otro intercambio de envenenadísimos dardos, Cersei decide demostrar a Meñique lo que es el poder. Otra gran escena que mejora más si cabe al ponerla junto al momento IKEA de Joffrey con la sala del trono. Parece que los incestuosos rumores han llegado hasta el rey (no sé quién habrá tenido las pelotas de contárselos) e, insultante como pocos, decide preguntar a su madre que le suelta un buen bofetón. Los sutiles cambios en las expresiones de los dos valen su peso en oro: Cersei teme haber perdido el control sobre su vil retoño mientras Joffrey sufre las inseguridades y la falta de amor que le rodean. 100% HBO awesomeness.
El clímax del episodio llega en un burdel donde Ros sigue medrando pero esta vez no se trata de sexposition sino de infanticidio, que después de todo lo demás, ya tocaba. Poniéndose en plan Herodes, Cersei o Joffrey (no queda del todo claro cual de los dos aunque yo me decanto por Cersei) han ordenado la ejecución de todos los hijos bastardos del antiguo rey. Así llegamos hasta Gendry, el herrero bastardo que junto a Arya, Yoren y otros, viajan hacia el norte. Sólo nos dan una pizca de Arya, lo justo para recordar cual es su situación y aún así, ya me alegré de verla en pantalla.
Y así acaba el primer episodio de la segunda temporada de Game of Thrones. Espero que lo hayan disfrutado como yo y recordad que ésto son sólo los prolegómenos a más, mucho más.

lunes, 2 de abril de 2012

Betelgeuse o el encanto de lo desconocido

Hay una manera infalible de detectar cuando una obra de ficción se ha ganado el Sello de Calidad de Victor: provocar en el susodicho individuo, para servirles, las ganas de escribir un relato muy muy similar. Ese ha sido el caso de Betelgeuse, el segundo Ciclo de Aldebarán de Léo, autor brasileño afincado en Francia. Los Ciclos de Aldebarán son una series de cómics de ciencia-ficción donde se explora la colonización de planetas extraños por parte de los seres humanos de la Tierra.
Aunque el tomo puede leerse en solitario, es mucho más interesante realizar la lectura de los tomos en orden. Betelgeuse es el nombre del segundo planeta elegido para su colonización, una científica nativa de Aldebarán, el primer planeta colonizado, es elegida para una misión: descubrir porqué no hay noticias de la nave que viajó hasta Betelgeuse. Tras un aterrizaje forzoso, ella y sus compañeros descubrirán el dilema al que se enfrentan los supervivientes de la primera misión, divididos ante una raza exótica cuya inteligencia puede determinar si Betelgeuse es colonizable o no.
Tanto Aldebarán como Betelgeuse con cantos a la variedad con un fuerte componente ecologista. Afortunadamente, el ecologismo de la obra no se fuerza al lector sino que resulta una conclusión natural ante los acontecimientos de la historia. La variedad de la que hablaba es para mí, el verdadero meollo de estos cómics. La imaginación y talento gráfico de Léo es el que hace que el lector quiera conocer, además de la evolución de la propia trama, inteligente e interesante, todos los detalles sobre las extrañas y sorprendentes formas de vida que pueblan el mundo de Betelgeuse.
Me resulta extraño que esta gran saga de ciencia-ficción no tenga más repercusión en los medios aunque es cierto que no estoy muy al tanto de las noticias de la BD (cómic franco-belga). En fin, para mí ya se ha convertido en una lectura obligatoria y aunque sé que todavía va a tardar bastante, espero con ganas el tercer volúmen. Antares.

sábado, 31 de marzo de 2012

John Carter o los caprichos del destino

Hace poco, apareció uno de los peces gordos de Disney y anunció que John Carter, la adaptación de la famosa novela de Edgar R. Burrows que abre su saga de ciencia-ficción sobre los habitantes de Marte. Igual que es un capricho que el protagonista viaje hasta el planeta rojo, parece igual de caprichoso el fracaso de la película pues como otros han dicho, la película no es tan mala.
John Carter narra las aventuras de un ex-soldado confederado propietario de la obligada tragedia personal en el pasado que viaja sin querer hasta Marte donde será protagonista del final de un gran conflicto que dura muchos años entre las dos razas autóctonas.
Está película se clasifica dentro del género de la Acción/Aventura con un despliegue visual majestuoso que aprovecha al máximo el exótico escenario de un planeta ajeno, clásico en la ciencia-ficción. Con el presupuesto manejado (250 millones) la calidad de la factura técnica se da por supuesto. Los actores cumplen sin llegar a sorprender, otro "por supuesto" en Hollywood en la mayoría de películas palomiteras. El director, autor de WALL-E, obra maestra obligatoria, tampoco llega a dejar ningua huella especialmente vistosa de su presencia
No he leído la novela original así que no conozco el material con el que trabajaron sus guionistas, pero el entramado argumental está bien trenzado sin llegar a brillar en ningún apartado. De hecho, sí hay algunas explicaciones un poco extrañas como el enredo al final, pero nada excesivamente grave. El grueso de la trama gira alrededor del cambio de actitud de John y es ese proceso, vacío y previsible, el que arrastra demasiado algunas secuencias más tranquilas.
Comparada con otras infamias audiovisuales que se han paseado por la gran pantalla, John Carter no merecía el trompazo que se ha pegado pero a pesar de todas las previsiones y predicciones, el ser humano aún sigue teniendo esa pizca de impredecibilidad.