En otro blog me he encontrado con una cosa que me ha hecho mucha gracia y que además tiene un pequeño valor sentimental. De pequeño mis dos series favoritas, sin lugar a dudas, eran MacGuiver y El Equipo A. Luego me gustaba intentar construir cosas chulas como ellos hacían pero claro, no me salían tan bien como a ellos. Luego, muchos años más tarde, volvía a aficionarme a las series gracias a Twin Peaks y Lost. Ahora me paso el tiempo pensando en mis ideas para series. El caso es que algún buen fan se ha molestado en hacer el siguiente video. Tiene algunos detalles muy buenos.
sábado, 19 de septiembre de 2009
viernes, 18 de septiembre de 2009
The Hurt Locker: siempre guerra

The Hurt Locker empieza con una cita que al final de la película se vuelve innecesaria: war is a drug. Se cuenta la historia de un Sargento de los USA en Iraq, un especialista en desactivar explosivos. El protagonista es yonky de la adrenalina y no deja pasar ni una oportunidad para medirse contra el peligro.
La película usa un estilo casi documental parecido al de Generation Kill que te deja a dos palmos de los protagonistas, compartiendo la tensión y la sorpresa. En todos sus aspectos técnicos y artísticos, The Hurt Locker es una grandísima película como ya han declarado muchos otros críticos en todo el mundo.
El guionista Mark Boal, que estuvo compartiendo las experiencias de un equipo anti-explosivos en el terreno, opta por un planteamiento arriesgado estructurando el relato en torno a 4 o 5 misiones del equipo en territorio enemigo, mezcladas sabiamente con pequeños estractos de la vida en Camp Victory. Usando ese recurso es fácil caer en el "cada vez más difícil" pero Boal sabe darle a cada una de las salidas su importancia de cara a construir el puzle que son los personajes. The Hurt Locker no es una película de acción, sino el retrato de aquellos soldados que quieren dejar la guerra y sobretodo de los que no pueden dejarla.
jueves, 17 de septiembre de 2009
El mejor protagonista
En estos momentos, como Proyecto de Fin de Carrera, estoy escribiendo la biblia de una serie de televisión. Evidentemente me estoy encontrando con multitud de escollos en el camino pero también está siendo divertido. Quizá el problema más grande que tengo es la creación del personaje principal. Va a ser una serie con muchos personajes pero va a haber uno que va a ser el hilo conductor y presencia de peso en la historia. Necesito a un gran personaje, el mejor protagonista.
Por eso he estado pensando en otros grandes personajes, esos que llevan el empuje entero de una historia y que son dificiles de olvidar. ¿Cómo se consigue el carisma? Para empezar, la gran mayoría de personajes inolvidables son malotes o picaruelos. No directamente malvados pero sí muy alejados del clásico concepto de héroe de armadura brillante. Pensemos en House, su serie no es que me guste mucho pero han conseguido un buen personaje. Vic Mackey de The Shield, Al Swearengen de Deadwood, Omar Little de The Wire... a propósito he escogido tres de los más malos pero de los más carismáticos. Para empezar, no quiero que sea malote, o no tanto al menos. Me gustaria que fuera peculiar, eso también da forma a un gran personaje pero es muy fácil caer en tópicos o repeticiones. ¡Qué difícil!
¿Cuales son vuestros personajes preferidos y porqué?
Por eso he estado pensando en otros grandes personajes, esos que llevan el empuje entero de una historia y que son dificiles de olvidar. ¿Cómo se consigue el carisma? Para empezar, la gran mayoría de personajes inolvidables son malotes o picaruelos. No directamente malvados pero sí muy alejados del clásico concepto de héroe de armadura brillante. Pensemos en House, su serie no es que me guste mucho pero han conseguido un buen personaje. Vic Mackey de The Shield, Al Swearengen de Deadwood, Omar Little de The Wire... a propósito he escogido tres de los más malos pero de los más carismáticos. Para empezar, no quiero que sea malote, o no tanto al menos. Me gustaria que fuera peculiar, eso también da forma a un gran personaje pero es muy fácil caer en tópicos o repeticiones. ¡Qué difícil!
¿Cuales son vuestros personajes preferidos y porqué?
martes, 15 de septiembre de 2009
Universo C: Las leyes del universo

Hace ya varios meses escribí el post que inauguraba esta pseudo-sección en la que quería hablar del proceso de creación de un universo de ficción como trasfondo para varias historias. Centrándome en el mundo del cómic, los mejores ejemplos son el Universo Marvel y el Universo DC. Una de las primeras cosas que hay que establecer son las leyes que rigen y limitan este universo nuestro. En el Mundo Real, tenemos las leyes que marca la ciencia. Las cosas caen por la gravedad, los insectos son pequeños por la cantidad de oxígeno en la atmósfera, la energía ni se crea ni se destruye... Comparadas con la mayoría de universos ficticios, las leyes del MR son bastante estrictas.
Nuestros dos ejemplos, entre otras cosas por su dilatada trayectoria, apenas tienen leyes. TODO puede suceder en el UM y el UDC: mutaciones que dan poderes, extraterrestres, tecnología hiperfuturista, materiales fantásticos, alta magia, dimensiones y universos paralelos, dioses y monstruos, resurrecciones, demonios... TODO. Por un lado, no tener apenas leyes restrictivas, facilita la creación de historias y un guionistas astuto siempre es capaz de sorprender. Por otro lado, el lector rápidamente se hace a la idea de que puede suceder cualquier cosa y, paradógicamente, eso disminuye el efecto sorpresa en cualquier evento.
Para mi Universo C, quiero tener bastante limitaciones por dos motivos: 1- es más realista 2-poco a poco, muchas historias tensarán la frontera entre lo posible y lo imposible dentro del Universo C, y las limitaciones se irán reduciendo. No tengo del todo claro qué leyes quiero en mi universo pero me atrae más que exista una magia atada a ciertas reglas que la súperciencia que impera en el UM o el UDC. Aún así, la ausencia de leyes también me parece interesante para poder contar todo tipo de historias, desde ciencia-ficción hasta espada y brujería, y que todas puedan suceder al mismo tiempo.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Religulous: ríete por Dios!

Religulous es un documental satírico del director de Borat, Larry Charles. Aunque el estilo es similar, no es tan irreverente y salvaje como Borat, Religulous mantiene un tono más relajado y dedicado a provocar una risa más serena a la vez que busca la reflexión sin ocultarse tras tantas capas de comedia. Para empezar yo me he reído mucho, las entrevistas a las distintas figuras son geniales y siempre llegan a un punto donde el entrevistado es incapaz de responder ante el gran despliegue de argumentos y oratoria de Bill Maher. La gran mayoría son personas muy creyentes que interponen sus creencias a todo lo demás, incluso a la razón. Entre tanto personaje extremo, yo he echado en falta la figura del "buen religioso", pues para mí, no es importante cuales sean tus creencias sino lo que éstas implican en las acciones de todos los días. En Religulous, se describe y retrata al gran y amplio sector religioso que actúa con hipocresía y manejando la Biblia y las creencias como herramientas para su propio provecho. Pero no toda la gente religiosa es así.
También me gustó que Charles dedica una pequeña parte del documental a posicionarse e torno al debate de la semejanza entre religiones y sus orígenes, interesantísimo tema que se trata también en el documental Zeitgeist.
El final del documental es un arrebatador monólogo sobre la necesidad de hacer desaparecer las religiones pues están provocando muchos males, y aunque no estoy del todo de acuerdo con esa afirmación, el paralelismo entre el Apocalipsis religioso (evento que muchos entrevistados creen ciegamente que va a suceder) y la destrucción paulatina de nuestro mundo por guerras y contaminación (proceso que está bajo mando de los ciegos y poderosos) me parece acertadísimo y contribuye a acabar el documental con una fuerza sorprendente.
Por desgracia, este documental como tantos otros, no tiene el poder de realizar los cambios que busca. Ojalá lo tuviera, pero una película no va a conseguir un mundo mejor.
martes, 1 de septiembre de 2009
Se Busca Dibujante
Se busca dibujante con ganas de hacer cómic. Así empieza (y casi acaba) el anuncio que acabo de poner en el Loquo pero como Google es una herramienta poderosa he pensado en poner mi anuncio también en el blog. Busco a un dibujante con la energía y la fuerza de voluntad suficiente para embarcarse en un proyecto y llevarlo a buen término. Preferiría que fuera de Valencia que es por donde yo vagabundeo de un tiempo a esta parte pero si hay convicción con Internet se puede llegar muy lejos. Evidentemente no voy a pagar a nadie, la idea es crear un cómic de pocas páginas para presentar a algún lado o preparar un cómic de más envergadura... con dos cojones! Pues nada eso, el que quiera me puede escribir en los comentarios que repaso casi cada día.
A ver si hay suerte.
A ver si hay suerte.
EL ARTE DE VOLAR

El título va así, en mayúsculas debido a la calidad y el impacto que ha tenido en mí. Antes de continuar, debo aclarar que he acabado la primera lectura hace pocos minutos y aunque podría ser perjudicial para un análisis concienzudo, tampoco se trata de mi especialidad así que me limitaré a comentar lo que más me ha llegado.
Empezaremos por el dibujo: cuando me enteré de que el dibujante era Kim, el de "Martínez el facha", no me hizo especial ilusión pues no es una tira que me guste mucho pero tengo que admitir que en el Arte de Volar me ha convencido. Huye de complicaciones y excentricismos pero sus dibujos resultan siempre expresivos y evocadores.
En cuanto al guión, primero debo decir que me parece excelente. Conjuga perfectamente los recuerdos de su padre, con los suyos propios y con sus ideas para dar forma a una história biográfica que resuena a varios niveles. Primero, como retrato de un cacho de la Historia de España vívido y cruel, el lado más salvaje de la bestia. Después, como la triste historia de la vida de un hombre. Es genial observar como ambos niveles se funden y se afectan como los consabidos muros para separar los campos. Altarriba escoge un punto de vista a ras de suelo y i caracteriza a todos sus personajes sin juzgarlos ni clasificarlos. Al inicio ya afirma que él es su padre y durante el relato lo extiende a muchos otros personajes cargados con el mismo peso sobre sus hombros. El mejor ejemplo en la pag.81 v.3 de la edición de tapa dura.
En este tipo de relatos, las anécdotas y los relatos satélite son tan importantes como el personaje principal y en el Arte de Volar no sólo sirven de fuga como indica Antonio Martín en el prólogo sino que complementan el relato de forma completamente orgánica.
Sin más, me queda decir que la obra de Kim y Altarriba es arte puro. Nace de una necesidad vital, se produce con gran talento y al lector le revienta dentro, en las entrañas.
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