viernes, 21 de octubre de 2011

Super: Rídiculos seres humanos

En los últimos dos años, tres equipos distintos de realizadores decidieron seguir una senda muy similar: la del superhéroe realista, una persona "normal" decide enfundarse un traje y luchar contra el crimen. La primera de ellas, tras una desconocida Special estrenada en 2006, es Defendor, la película protagonizada por Woody Harrelson que se pudo ver a finales de 2009. Tras la exitosa adaptación Kick-Ass en 2010, llegaría a los cines la independiente Super, de James Gunn.
Super cuenta la historia de Frank, un perdedor que ha sido humillado durante toda su vida. Lo mejor que le ha sucedido en la vida es casarse con Sarah pero su matrimonio tiene unas grietas muy serias que acaban en siniestro total cuando ésta vuelve a engancharse a las drogas y a su camello Jock. Tras una visión pseudo-religiosa, Frank decide crear un superhéroe para luchar contra el mal y recuperar a su esposa.  Por el camino, conocerá a una fanática de los cómics que se convertirá en su Robin y le ayudará a enfrentarse al peligroso Jock.
La película de James Gunn está más próxima a Defendor que a Kick-Ass y el asunto del superhéroes es relativamente periférico en comparación con el viaje espiritual del protagonista. Durante este viaje, Gunn retrata a todos los personajes con una generosa medida de ridiculez y un punto de absurdismo que me transmitió unas sensaciones un tanto extrañas cuando la parte final del film parece dar la vuelta a los conceptos que se han mostrado anteriormente. Además del humor rídiculo, la película se caracteriza por mostrar las escenas de acción con crudeza, dureza y realismo. Frank no sabe pelear y no tiene ningún estilo pero por torpe que sea, cuando golpea a un tipo que se ha colado en el cine con una enorme llave inglesa, el resultado es sangriento y chocante. Sorprendentemente, en el clímax de la película Frank realiza algunos movimientos realmente hábiles y dignos de un vigilante experimentado. Luego, en el desenlace, Gunn describe la moraleja de la historia y se deshace del barniz tontorrón que ha cubrido la película para acabarla con ternura y amabilidad. Creo que este cambio de premisas en la parte final de Super es la causante de las malas críticas que ha recibido pero a mí no me desagradó del todo.
Aunque la dirección y guión de la película no sobresalen especialmente y cuentan con algún que otro desliz (mayormente el desequilibrado uso de la infografia), Rainn Wilson (¿cómo mola tanto el nombre de Rainn?) y Ellen Page llevan sobre sus hombros toda la película gracias a sus excelentes interpretaciones.

El día de la noticia

Casi me siento obligado a escribir un breve artículo sobre la gran noticia del día de hoy. ETA anunció ayer que abandonaba la lucha armada. Se trata de una gran noticia pues, si todo va bien, aquellos que viven acompañados de un escolta, bajo el peso del impuesto revolucionario o amenazados por las bombas podrán volver a vivir sin miedo. Lo que me escama es cómo los grupos y actores colectivos varios siguen empeñados en utilizar toda y cualquier noticia o evento para avanzar su egoísta agenda. Pero hoy es un día para la alegría, todo parece indicar que ETA no volverá a matar y es seguro que Gadafi no lo hará.

martes, 18 de octubre de 2011

Empieza la segunda temporada de The Walking Dead

The Walking Dead, la mejor y única serie de zombis del panorama televisivo yanqui ha vuelto. Tras un pre-temporada tumultuosa que acabó con el abandono de Frank Darabont como director del proyecto, ayer se estrenó la segunda temporada con un episodio extendido que sigue exactamente dónde lo dejó la finale pasada. Rick y el grupo de supervivientes abandonan Atlanta en dirección a Fort Branning con la esperanza de que allí puedan encontrar refugio. Como no podía ser de otra manera, enseguida se encuentran el primer obstáculo en forma de carretera bloqueada más una manada de zombis.
Esta nueva temporada no augura cambios significativos a pesar de la despedida de Darabont, padre fundador. Los recursos y mecánicas de esta segunda premiere son básicamente los mismos que la temporada anterior y aunque eso es más que suficiente para mantener entretenidos y enganchados a millones de espectadores, yo incluido, no pierdo la esperanza en ese paso siguiente que podría convertir a The Walking Dead en una serie referencia. En mi humilde opinión y para variar, ese salto cualitativo se daría con unos guiones un poco más elaborados y libres, que exploren las personalidades de los personajes y los cambios que el holocausto final provocan. Puestos a pedir, también me gustaría ver un estilo de realización un pelín más cinematográfico y más personal: planos más amplios y composiciones más elaboradas.
Como en la temporada pasada, el trabajo de actores y maquilladores siguuen siendo los elementos más significativos en el apocalipsis zombi. En cuanto los guionistas ofrecen la posibilidad de lucirse en una escena de alto contenido dramático, los actores se calzan su botas de interpretar y siempre están a la altura con actuaciones sutiles pero potentes. Por otro lado, los efectos de maquillaje siguen a un nivel de excelencia altísimo y los zombis son más crudos, reales y terroríficos que nunca.

lunes, 17 de octubre de 2011

Cine Maratón en Sitges

Ayer domingo estuve en Sitges disfrutando de una maratón de 5 películas que empezó a las 15:30 y acabó a las 23:45. Creo que nunca me había pegado una sesión como esa antes y aunque al final estaba un poco mareado y me dolía el culo de estar sentado, pensaba que iba a ser bastante más duro. Lo más probable es que la maratón fuese soportable debido a la calidad de las películas que en breve paso a reseñar.
El auditorio abrió sus puertas con Detention, una parodia sobre "slashers" (terror tipo Scream y Sé lo que hiciste el último verano) que resultó ser muy divertida. La película de Joseph Kahn gira alrededor de un asesino que ataca a un grupo de teenagers castigados en el instituto. Lo que en principio parece una trama tipiquísima acaba convirtiéndose en una rocambolesca, surrealista y absurda aventura que incluye un poquito de todo (ciencia-ficción, terror, gore, romanticismo, etc). Detention abusa de un montaje hiperactivo fruto de la herencia del videoclip del director para crear un escenas en crescendo en las que no paras de reír. Llena de referencias y homenajes, esta comedia sorprende y hace reír en grandes cantidades; ¿qué más se puede pedir?
La segunda película era la sorpresa de la jornada y ciertamente destacaba entre tanta película de fantasía y terror. Killer Joe, del mítico William Friedkin (El exorcista y French Connection), es una película neo noir, violenta y extraña que utiliza una trama criminal clásica enmarcada en un escenario al que no estamos acostumbrados. McConaughey interpreta a un detective que trabaja como asesino en sus ratos libres, un personaje magnético y poderoso con una debilidad, Dottie, una joven un tanto especial (su madre intentó ahogarla cuando era un bebé) con una familia disfuncional y atascada. Killer Joe tiene un ritmo pausado pero incesante, como un diplodocus, y sus escenas se van acumulando unas encima de otras sin remedio como en las mejores películas de cine negro hasta llegar a un final demoledor y fantástico.
Esta maratoniana sesión de domingo no podía ser perfecta así que alguien decidió colarnos una película francesa llamada Livide que se llevó el premio al mejor diseño de producción. La primera mitad de la película sucede con los típicos artificios de las películas de terror: los protagonistas se cuelan en una casa, dejan de actuar como personas normales, ignoran los sucesos extraños, se separan y acaban jodidos. Personalmente, nunca he sido muy fan de las películas de terror y aún detesto más aquellas cuyos protagonistas no actúan como personas sino como personajes de película de terror. ¿Todavía no han aprendido que no hay que separarse? Esas conductas tan forzadas, esclavas del guión, me sacan completamente de la película. Reconozco que hay amantes del género que es precisamente eso lo que quieren ver y el diseño de arte de la mansión donde ocurre la acción es ciertamente acertado. Entonces llegamos a la parte final de la película, pretenciosa, innecesaria y gratuita que acaba por defenestrar cualquier intento de disfrutar esta película.
Justo el otro día, comentaba mi nueva tendencia a revisitar algunas películas y así quiso el azar que la cuarta película fuese The Troll Hunter. Ver esta película en pantalla grande, con un equipo de sonido potente y espectacular es una gozada. No tengo mucho más que añadir a lo que ya dije en su día, el segundo visionado no se me hizo pesado en absoluto, al contrario, mentalizado como iba, me reí aún más con las sutiles escenas de absurdismo burocrático y disfruté de la espectacularidad e inmersión de esta historia de trolls.
La deliciosa guinda de esta maratón no era otra película que Extraterrestre de Nacho Vigalondo. Fiel a su estilo, Vigalondo recurre a un reducido grupo de actores, localizaciones y medios en general apoyados en un guión intelingente y una dirección muy hábil. Extraterrestre es una comedia, mitad romántica, mitad absurda, sazonada con un punto de ciencia-ficción y una pequeñísima dosis de drama para dar fuerza al conjunto, la última película del cántabro vuelve a demostrar que un buen guión, una dirección sólida y uno buenos actores es todo lo que se necesita para hacer una gran película. Se dice en la red que el próximo proyecto de Vigalondo será la adaptación de un cómic de supervillanos del famoso Mark Millar así que todo parece indicar que la carrera de Nacho Vigalondo ya está en una merecida fase de despegue y desde aquí le deseo lo mejor.

sábado, 15 de octubre de 2011

Nikita: la evolución de un concepto

Todo empieza con una sensacional película: Nikita (1990) de cuando Luc Besson dirigía sensacionales películas de acción y intriga en vez de contentarse con escribir los guiones de mediocres películas de acción y espectáculo (ver Colombiana). Ya en los 90, los yanquis se dedicaban a los remakes con pasión y en 1993 aparece Point of No Return de John Badham que, como la original, tiene un éxito considerable.
En 1997, unos astutos productores deciden que la historia de Nikita tiene potencial para convertirse en una serie de televisión y así nace la ya mítica La Femme Nikita. En tiempos remotos, cuando aún no seguía ninguna serie con la fidelidad que ahora me caracteriza, Nikita era una de las pocas series que intentaba pillar de vez en cuando para ver algún episodio. Este post no está dedicado a la serie protagonizada por Peta Wilson así que no voy a extenderme, sólo decir que ese ambiente opresivo, paranoide y conspiratorio en el que no puedes confiar en nadie ni en nada me encantaba.
Diez años después de su cancelación en el 2000, la CW aprueba un piloto basado en la famosa y reticente asesina y la saga vuelve a ponerse en marcha. Cuando la estrenaron, a pesar del cariño que le tengo a la serie original, no me planteé seguirla pues desconfiaba de lo guionistas, directores y productores podrían hacer con el personaje y su historia. Hace unos días, contemplando el enorme vacío que había dejado el final de Breaking Bad, me decidí a darle una oportunidad con desigual resultado.
La nueva Nikita sigue la historia donde la vieja Nikita la dejó tras escapar de la malvada organización para la que había estado trabajando pero aunque usan muchos nombres y conceptos reciclados de la versión noventera, es complicado recuperar esa unión que se creó entre espectador y personajes. Aunque parezca una tontería, el principal obstáculo es la diferencia entre las dos Nikitas; una morena y excesivamente delgada Maggie Q no está a la altura de la rubia y magnética Peta Wilson.
Dicen por ahí que las comparaciones son odiosas y tienen mucha razón pues la mera existencia de Nikita1997 y sus éxitos juegan en contra de Nikita2010. Donde aquella era compleja y oscura, ésta es lineal y ligera, sin apenas una identidad reconocible, Nikita no aporta ningún elemento nuevo al género de espías y, lo que es peor, se deshace de los mejores elementos de su predecesora. La buena noticia es que no hay muchas series de acción sobre espías en televisión así que como mínimo, Nikita amplía el abanico de posibilidades.

viernes, 14 de octubre de 2011

Persons of Interest o más de lo mismo

Voy a posponer el artículo que tenía pensado para hoy para hacer el comentario de Persons of Interest, una serie que se estrenó el pasado 22 de setiembre y que ha estrenado tres episodios hasta la fecha. Este serie capitaliza el concepto de extrema vigilancia que se puso de moda tras los atentados del 11S en los USA para contar una historia de vigilantismo y redención muy ligera y cómoda.
Persons of Interest cuenta la historia de Mr. Finch, un misterioso multimillonario que ha creado un ordenador que recoge la información de todas las cámaras de seguridad, mails, llamadas, chats y demás; una especie de Gran Hermano digital que es capaz de procesar todas esa cantidad ingente de información para prevenir otro terrible atentado. El giro de tuerca está en que dicha máquina es tan potente que también "predice" el resto de crímenes violentos que son considerados irrelevantes por la CIA y la NSA. Mr. Finch, que parece tener un oscuro secreto en su pasado, siente la necesidad de ayudar a prevenir esos crímenes irrelevantes y para ello, contrata los servicios de John Reese, un ex espía de la leche que ha sido dado por muerto y que dedica su tiempo a emborracharse sobre cartones en callejones de mala muerte. Como un Equipo-A post-moderno, estos dos ángeles de venganza se dedican a deshacer entuertos episodio a episodio.
Aunque el rollo Gran Hermano gubernamental tiene cierto interés, la trama general de PoI es clásica y se ha visto en incontables ocasiones en tantas otras variaciones El Equipo-A, Macgiver, Human Target, Breakout Kings y tantas otras series de episodios autoconclusivos en los que los protagonistas ayudan a la víctima o cazan al malvado de turno episodio tras episodio. Para colmo, la trama de temporada tampoco tiene mucho gancho que digamos ya que, de momento, parece que se resume en conocer el pasado de los dos protagonistas. Las tramas de los episodios están bien escritas pero tampoco llegan sorprender por su originalidad o frescura como por ejemplo sí hacía Human Target. Además, con la gente que acaba muriendo en cada episodio, ¿cómo es que no apareció su número de la seguridad social?
Lo mejor de la serie sin ninguna duda, son los dos actores protagonistas, el apasionado Jim Caviezel en el papel del súper agente y el perdido y gran Michael Emerson en un rol con obvios paralelismos con Benjamin Linus que, una vez más, le va como anillo al dedo. Pero incluso ahí tengo quejas pues me parece que se trata de un plantel demasiado reducido teniendo en cuenta que los otros personajes recurrentes son dos polícias que apenas tienen un par de escenas en cada episodio. Cuando surge, la magia en este tipo de series se debe siempre e inevitablemente a la química que hay entre los personajes protagonistas (de nuevo, Human Target es un gran ejemplo o el Equipo-A). No es que la dinámica entre Mr. Finch y Reese sea aburrida pero tampoco es ninguna montaña rusa y la ausencia de otros personajes que aporten su granito de arena puede convertirla en algo repetitivo y estancado.
Como ya es costumbre, a pesar de tan ácida crítica, imagino que acabaré por ver una ración considerable de episodios pero no espero ver ningún cambio positivo, al menos hasta la segunda temporada, dónde, con un poco de suerte, verán por donde flojea Persons of Interest y quizá hagan algo por remediarlo. Hasta ese momento, PoI es otra serie de intriga y acción, accesible como pocas pero con poco gancho.

jueves, 13 de octubre de 2011

Homeland o el extraño thriller

Para poder reseñar esta nueva serie del canal Showtime, me he querido esperar hasta el segundo episodio. La razón es sencilla: el piloto me gustó mucho pero me dejó un poco intranquilo en cuanto al desarrollo de los episodios siguientes. Con el segundo capítulo ya en la maleta, me siento más preparado para emitir un juicio sin miedo a retractarme en dos semanas.
El piloto de Homeland empieza con la protagonista, Carrie, una analista de la CIA, sonsacando información a un terrorista iraquí que está a punto de ser ejecutado: un prisionero de guerra ha sido convertido. Esta frase cobra importancia vital cuando un comando de las fuerzas especiales encuentra al otro gran protagonista de Homeland, el Sargento Nicholas Brody, un francotirador que fue capturado 8 años atrás. El gobierno americano lo trata como un héroe para levantar la moral de la opinión pública y no quiere oír ni una palabra sobre las oscuras teorias de Carrie. Por supuesto, la analista de la CIA, obsesiva e inestable, decide proseguir con su investigación sin ningún tipo de autorización y tras instalar cámaras y micros en el hogar de los Brody, se dedica a analizar con lupa todos y cada uno de los pasos del recién rescatado sargento.
En un primer momento, parecía que Homeland iba a basarse en los encontronazos entre los dos protagonistas (ella le acusa y él se defiende) y en la ambigüedad de las verdaderas intenciones de Nicholas (esta semana parece que es el terrorista y la siguiente parece que no). Ambas opciones han sido tratadas varias veces en el cine y, en mi opinión, no pueden mantener la trama de una serie de televisión más allá de los tres o cuatro primeros episodios pero Homeland no va por ahí. En general, los thrillers suelen tener una pregunta como foco principal de su trama: ¿Quién mató a Roger Rabbit?, ¿Cual es el secreto de Nicholas?, etcétera. En cambio, estoy convencido de que esta serie no va a funcionar así. Para que la trama, los personajes y la serie tenga sentido (espero que no consideréis esto un espoiler) Brody tiene que haber sido convertido.
El meollo de Homeland reside en la ausencia de blancos y negros y en la exploración de los complejos y sutiles matices de gris de los dos personajes protagonistas y su cohorte de secundarios. Ya en el segundo episodio, la obsesión de Carrie, "la buena", le lleva a mentir y arriesgar la vida de una de sus informantes mientras que, por otro lado, exploramos la psique torturada y deshecha de un hombre que ha pasado por mil infiernos y que de repente está de nuevo en casa.
Aún no tengo del todo claro cómo se va a desarrollar Homeland semana tras semana pero estoy casi convencido de que va a ser digno de ver. En los pasados dos episodios los guiones, dirección y actuaciones de los actores han estado a un muy buen nivel y gracias a Dexter, Showtime tiene mi confianza así que poco a poco veremos en qué queda esta ambiciosa serie.